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6 de junio de 2015
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Propietaria de
“La Cucaracha”, entre los pocos
restaurantes mexicanos de la Ciudad Eterna,
Diana Beltrán se ha convertido en uno de los
referentes en Italia para quienes quieren
conocer los sabores de la cocina azteca.
Actualmente
sus clientes incluyen desde cardenales y
gobernadores o políticos mexicanos y
latinoamericanos que pasan por Roma, hasta
futbolistas o figuras italianas del
espectáculo —como los cantantes Fiorella
Mannoia y Raf— y algunos participantes del
popular programa televisivo “Ballando con le
Stelle”.
«El ex
procurador Rafael Macedo de la Concha era
nuestro cliente fijo cuando trabajaba como
agregado naval en Italia. También viene el
ex ministro italiano Rocco Buttiglione,
entre otros», dijo la chef en entrevista con
la agencia de prensa estatal mexicana
Notimex.
Beltrán ofrece
además servicios de catering para clientes
privados e institucionales, como embajadas,
y da cursos de cocina en toda Italia. Es
igualmente autora del libro “Messico” (187
páginas, publicado en 2013 por editorial
Gribaudo), con 100 recetas de la tradición
mexicana que se pueden preparar con los
ingredientes que se encuentran fácilmente en
el país europeo.
En los
banquetes ha llegado a atender incluso al
Papa emérito Benedicto XVI, mientras que en
diciembre de cada año es la encargada
oficial de cocinar para cientos de personas
que asisten en El Vaticano a la presentación
del tradicional Nacimiento, que suele
incluir piezas realizadas por artesanos
mexicanos.
La chef
—originaria de Acapulco, Guerrero— llegó a
Italia a los 18 años de edad en un viaje de
intercambio que debía durar 12 meses. Sin
embargo, se quedó por amor, pues conoció a
un italiano con el que después se casó y
tuvo un hijo.
«En mis
primeros años en Italia me dedicaba
solamente a ser mamá, hasta que un ex
embajador me preguntó si conocía un buen
restaurante mexicano, porque quería ofrecer
un banquete para 100 personas. Le dije que
yo le cocinaba y le conseguía todo. Me puso
a prueba y la cena fue un éxito. Después la
oficina de Turismo mexicano me pidió
preparar un evento con bocadillos para tres
mil personas en Calabria (sur) y también
pasé la prueba», relata Diana.
A raíz de esos
éxitos un amigo italiano le propuso
asociarse para abrir un restaurante mexicano
en Roma y así fue como nació “La Cucaracha”.
«Al inicio fue
muy difícil porque los clientes locales no
aceptaban el sabor puro de la cocina
mexicana. Los italianos son muy
nacionalistas para la comida y yo decidí
abrir con platillos cien por ciento
mexicanos que hasta ese momento no podían
encontrarse en Roma», dijo.
Con el tiempo,
sin embargo, se convenció de incluir
platillos de la cocina Tex-Mex, que muchos
clientes le solicitaban. «Pusimos un 50 por
ciento de Tex-Mex y un 50 por ciento
mexicano y empezamos a despegar».
La apertura
del restaurante requirió de una inversión de
100 mil euros, recuperados en cuatro años,
además de que tras el retiro de su socio
italiano, Beltrán se quedó sola al frente de
la empresa.
Después dio
cursos de cocina en la escuela del Gambero
Rosso, la empresa líder en el sector
enogastronómico en Italia, y participó en su
canal de televisión en dos temporadas
dedicadas a la cocina mexicana.
«Nos fue muy bien, porque a partir de ahí
comenzó a venir al restaurante mucha gente y
nació el libro», continuó la chef mexicana,
antes de añadir que «pese a la crisis
económica que en Italia ha obligado al
cierre de miles de restaurantes y otras
empresas, “La Cucaracha” se mantiene en
“números blancos”».
“La Cucaracha”
aparece en varias clasificaciones como el
mejor restaurante mexicano en Roma y debido
a su éxito es necesario reservar lugar con
anticipación.
(notimex
/ puntodincontro.mx / adaptación y
traducción al italiano de massimo barzizza)
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